Cómo enseñar a tu perro a relajarse en restaurantes
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No hay nada como el sueño de una tarde soleada, una bebida fría y tu mejor amigo de cuatro patas acurrucado a tus pies mientras disfrutas de una comida. Pero para muchos dueños, la realidad se parece más a una correa enredada, un bebedero volcado y un perro que cree que cada camarero que pasa es su nuevo mejor amigo.
Si tu almuerzo "relajante" se siente más como un entrenamiento, no te preocupes. Aprender a entrenar a tu perro para que se relaje en los restaurantes es una habilidad, y como cualquier habilidad, requiere un poco de práctica y el enfoque correcto.
¿Pueden todos los perros ir a restaurantes al aire libre?
Antes de tomar la correa, es importante establecer expectativas realistas. Si bien nos encantaría llevar a nuestros perros a todas partes, no todos los perros están listos para el ajetreo y el bullicio de un patio.
Si tu perro reacciona mucho a otros perros, tiene mucho miedo a los ruidos fuertes o tiene problemas con la agresión redirigida, un restaurante concurrido podría ser demasiado, demasiado pronto. El objetivo es que la salida sea divertida para ambos. Si tu perro está constantemente estresado, no está "disfrutando" del brunch, solo lo está sobreviviendo. Comienza con salidas cortas y tranquilas y desarrolla su confianza primero.
Así que tu perro no se calma en público. Aquí te explicamos por qué.
Es frustrante cuando tu perro es un ángel perfecto en casa, pero se convierte en un caos en el momento en que te sientas en un café. Si tu perro no se calma en público, generalmente se debe a una de estas tres cosas:
- Sobreestimulación: Hay nuevos olores, sillas en movimiento, cubiertos tintineando y extraños por todas partes. Es una sobrecarga sensorial.
- El síndrome del "saludador frustrado": Algunos perros aman tanto a las personas que el hecho de que les digan "quieto" mientras la gente pasa les parece una tortura.
- Falta de generalización: Los perros no entienden naturalmente que "abajo" en la sala de estar significa lo mismo en un patio de concreto. Tienes que enseñarles que las reglas se aplican en todas partes.
Cómo entrenar a tu perro para que se relaje en público
El secreto para tener un perro tranquilo en el café no es solo una orden de "quieto"; es enseñarles que su "trabajo" en un restaurante es no hacer nada en absoluto. A menudo, esto se llama entrenamiento de lugar para perros.
Paso 1: Domina la "calma" en casa
Antes de salir, usa una alfombrilla o toalla específica y recompensa a tu perro por acostarse en ella. Quieres que asocie esa alfombrilla específica con "tiempo de relax". Consulta nuestra guía sobre entrenamiento con alfombrilla de calma para sentar unas bases sólidas.
Paso 2: El paseo "aburrido"
Antes del restaurante, sal a caminar para quemar energía física, pero dales de 10 a 20 minutos de "tiempo para olfatear" para que también se canse su cerebro. Un perro cansado es un perro tranquilo.
Paso 3: Practica en entornos de bajo riesgo
No hagas de tu primera salida una hora feliz de viernes por la noche. Prueba un banco tranquilo en un parque o una cafetería durante las horas de menor afluencia. Lleva tu alfombrilla, colócala debajo de la mesa (fuera del paso de la gente) y recompensa a tu perro por cualquier señal de relajación: un suspiro, un apoyo de la barbilla o el cambio de peso a una cadera.
Qué llevar cuando llevas a tu perro a un restaurante
Estar preparado es la mitad de la batalla. Para preparar a tu perro para el éxito, empaca una "bolsa de viaje" con estos elementos esenciales:
- Una alfombrilla portátil: Esto les proporciona un espacio definido que huele a hogar y los protege del pavimento caliente o frío.
- Premios de alto valor: Usa algo mejor que su pienso habitual para mantener su atención en ti.
- Un bebedero portátil: Mantenerse hidratado los mantiene cómodos. ¡Muchos restaurantes que admiten perros lo ofrecen si te olvidas el tuyo!
- Un masticable duradero: Un palo de bully o un juguete relleno puede darles algo productivo que hacer mientras comes.
Consejos para el éxito y errores comunes
Para dominar el adiestramiento canino en lugares públicos, ten en cuenta estos consejos finales:
- Vigila la correa: Nunca ates a tu perro a la mesa. Si se lanza o sale corriendo, tu almuerzo (y la mesa) se irá con él. Pisa la correa o manténla alrededor de tu brazo. O prueba una correa de cintura manos libres para mantenerlo atado a tu cintura mientras disfrutas de tu comida.
- Elige tu lugar: Pide una mesa en una esquina o algo en el borde del patio. Esto limita la cantidad de personas que pasan cerca de tu perro.
- Saber cuándo irse: Si tu perro lo está pasando mal y no puede calmarse, está bien pagar la cuenta e irse. Obligar a un perro estresado a quedarse suele dificultar la siguiente salida.
- No recompenses la mendicidad: Es tentador lanzar una patata frita, pero esto le dice a tu perro que la mesa es una "zona de trabajo" activa para la comida, lo cual es lo contrario de relajante.
Con un poco de paciencia y una alfombrilla de calma fiable, estarás en camino de tener el perro mejor educado del patio.
Si buscas una forma similar de mantener a tu perro cómodo mientras viajas, especialmente durante las aventuras al aire libre, consulta nuestra guía sobre cómo usar nuestra alfombrilla de calma como alfombrilla de senderismo para perros.